ATRAPADA ENTRE DOS MUNDOS

Sentada en su sillón, con la mirada clavada en el horizonte, veo como su pecho se mueve rítmicamente con un palpitar acompasado, su pecho sube y baja de una forma pausada y tranquila.
Ella mira pero ¿ve? No lo se quizás en lugar de ver la mar vea una inmensa montaña llena de cristales de colores y con unas enormes rosas de color azul.
Quizás se imagine en la cocina de su casa rodeada de sus hijos, junto al marido que siempre amo, por eso levanta suavemente la mano derecha como si quisiera coger algo o a alguien.
Sus ojos, esos ojos que eran negros como el azabache, con un brillo especial se han convertido en grises y opacos, cuando los miro se advierte inmediatamente que no me ven, ellos están viendo otra cosa diferente a lo que los demás podemos observar.
Ella está en su mundo sumida, un mundo que parece como una noria unas veces arriba del todo otras abajo, está en el pasillo entre lo real y lo incierto entre mi realidad y la suya.
Pero de vez en cuando viene, me mira y me dice "querida dime algo que me guste, ahora que estoy aquí" Entonces yo la cojo de la mano y acercando mis labios a su mejilla la doy un enorme pero suave beso y la susurro al oído TE QUIERO ABUELA. Ella me mira, sonríe y los ojos, esos ojos grises clarito se llenan de agua. Pero es un momento porque rápidamente su enajenación la envuelve en ese mundo sin sentido donde continuamente esta dando vueltas, donde si es de día para ella es de noche, donde te pregunta doscientas veces la hora que es porque no hay tiempo, donde tiene reencuentros con los seres perdidos y que siempre han estado junto a su corazón, por eso no puede olvidarse de ellos, pero sin embargo no se acuerda de quien soy yo.
Señorita-me dice- ¿Podría dar la vez por mí en la pescadería? Tengo que ir a casa mi hijo tiene que tomar el pecho y no puedo esperar más, los pechos me revientan. Y se coge sus pechos como si no pudiese más del peso de la leche que tiene en ellos.
La toco la cara y se vuelve a mirarme pero esta vez no me ve, solo se queda mirando pero sus ojos no tienen ninguna expresión solo miran y se balancea a delante y a tras, a delate y a tras una y mil veces tarareando una canción que no acierto a saber cual es, pero ella insiste con los brazos en forma de cuna como si en ellos acunara a un bebe.
Aurora, vamos al comedor que es la hora de la comida- le dice la auxiliar de la residencia- Me dirijo a ella la beso en la mano, pues en la cara no se deja, no le gusta, nada más que cuando viene y me despido de ella - Hasta el miércoles abuelita.- la digo, no me mira ni tan siquiera se vuelva para llevarme conmigo la última mirada hasta la semana que viene, donde ella seguirá errante en este mundo que su mente ha creado para ella y en el cual no tenemos cavidad ninguno, en donde algunas veces parece ser feliz y otras muchas infeliz, son dos mundos paralelos que solo ella puede vivir y yo no puedo acompañarla solo puedo esperarla aquí.








fdez_barrio dijo
LA VIDA PUEDE SER MUY DURA, VER ASÍ A UN SER QUERIDO, VERLE CON VIDA PERO A LA VEZ COMO SI NO ESTUVIESE... ESTÁ EN UN MUNDO AL QUE NO PUEDES ACEDER, DONDE NO TIENES UN PAPEL ADJUDICADO Y DEBES QUEDARTE FUERA, COMO MERO OBSERVADOR.
SOLO NOS QUEDA, QUE EN ESE MUNDO QUE SOLO HABITA EN SU MENTE, SEA FELIZ.
SALUDOS
29 Junio 2009 | 11:50 AM