IR HACIA LAS ESTRELLAS
En el suelo encogida de manera que mis rodillas dan en mi boca. Los ojos cerrados y mis manos agarrando mis piernas como si de un bebe en el vientre de su madre se tratara.
A cortos intervalos me quedo sin respiración para no hacer ruido.¡Como me gustaría ser invisible! Noto que estoy rígida y tensa del miedo, si el miedo me tiene inmóvil ¿vendrá otra vez?
Intento abrir poco a poco mis ojos con el mido de lo que me pueda encontrar cuando mi vista me devuelva al exterior, pero no puedo solo con uno de ellos logro divisar las patas de un banco, hace aire y el suelo está mojado ¡No puedo ver nada!
Poco a poco hago un esfuerzo para lograr levantarme, pero no es posible, estoy tan rígida que no soy capaz de moverme, además no debo de moverme hasta asegurarme que él ya no está, que se ha ido, si ve que me muevo se enfadará y me volverá a golpear.
Muevo lentamente la cabeza e intento abrir de nuevo el ojo por el que antes había visto las patas del banco, ahora veo todo lo larga que es la calle y también un trocito de cielo.
Hay estrellas ¿Quién pudiese cerrar los ojos y desplazarse hasta ellas? Tocar con la punta de mis dedos su luz ¡Que tonta eso no se puede hacer!
No me importa, quiero soñar, soñar que toco las estrellas en un firmamento silencioso y en paz, donde mis oídos no sufran de los gritos donde los únicos golpes que reciba sean los del viento al acariciar mi cara, que los únicos reproches que me hagan sean el no haber estado antes junto a ellas.
No puedo respirar, algo se me está clavando en el costado, la falta de aire me devuelve a la realidad
¡ No otra vez no! Al fondo veo una figura, parece él,¿ si no respiro y me hago la muerta?
Quizás lo mejor seria que me diese otro golpe y acabase ya con esto. No me duele, solo duele el primero, luego los que le siguen no duelen tanto, el miedo es el que te quita hasta el dolor.
Por eso voy abrir un ojo para que me vea y para verle, para verle por última vez.
-¡Vamos, vamos a prisa tenemos que llevárosla rápido ha perdido mucha sangre!
- Tranquila ya estamos aquí, todo saldrá bien.
Debe de ser un medico, aunque no huelo mucho porque tengo taponada la nariz de sangre aún así, percibo el olor de su bata blanca.
Tranquilos vosotros, yo ya no tengo miedo, ya no podéis hacer nada, esta vez ha sido mortal, voy hacia las estrellas, ¡estoy tan cansada!
- Doctor, se ha ido
- ¡Joder otra vez!
- Si, esto no para, ella por lo menos se ha ido con una sonrisa en los labios ¿Qué estaría pensando? ¡¡Pobre mujer!!











nykaa dijo
Que tierno y que triste a la vez.A veces, cuando nos pasan cosas malas o vienen malo momentos, intentamos restarlo, siendo positivas, centrandonos en algo quew no hace sacar una sonrisa.
A veces los sueños, anhelos se cumplen, ella quería ir a las estrellas y en cierta forma, de una manera cruel y tajante se fue hacia ellas.
Me encantó el sentido y la forma que le diste a este tema que es el pan de cada día, desgraciadamente en muchas casas.
Besos y feliz semana para ti también.
27 Septiembre 2009 | 02:24 PM